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martes, 27 de diciembre de 2011

Bernanke y la angustia de no saber

Dice el diario Ámbito Financiero en la edición del 27 de diciembre:
"...el actual presidente de la Fed se apresta a implementar un amplio sistema de monitoreo de redes sociales y de medios de comunicación. Según trascendió, el proyecto se lanzó a través de la Fed de Nueva York, el más grande de los 12 bancos que integran el sistema. El objetivo es seguir a Facebook, Twitter, y demás redes sociales, y a la internet en su conjunto para medir la respuesta pública a la política económica. Bernanke aspira así a conocer todo lo que se dice de él y de la Fed, en tiempo real."
 Cada día sorprenden más los denominados países desarrollados, pero en sentido negativo. Crisis económicas, expansiones crediticias y monetarias sin sentido, falta de sentido común.

Y si esta noticia llegara a ser cierta (no veo porque no) existe un gran problema de comprensión de la acción humana, y como decía Hayek una "fatal arrogancia".

Deberían saber los Bernanke que no es posible en un mundo libre conocer por completo las ideas, nociones, opiniones de todas las personas en todo momento. Es fácticamente imposible, incluso para poderosos ordenadores. Cuando tenga a uno, aparecerán diez más.

Y celebremos que así sea, ya que eso permite que exista diversidad, así que como decía Taleb siempre aparecerán cisnes negros que rompan con esquemas preestablecidos.

Parafraseando a Hayek en la "Pretensión del conocimiento":
"A medida que avanzamos encontramos cada vez con más frecuencia que en efecto sólo podemos determinar algunas de las circunstancias particulares, pero no todas, que determinan el resultado de un proceso dado, y en consecuencia sólo podemos pronosticar algunas propiedades del resultado que debemos esperar, aunque no todas. A menudo sólo podremos pronosticar alguna característica abstracta del patrón que aparecerá; algunas relaciones entre clases de elementos acerca de los cuales sabemos muy poco individualmente."
Pero en el campo social, la creencia errónea de que el ejercicio de cierto poder tendría consecuencias benéficas tenderá a producir un nuevo poder para ejercer coerción sobre otros hombres a nombre de cierta autoridad. Aun si tal poder no es en sí mismo malo, su ejercicio tenderá a impedir el funcionamiento de las fuerzas ordenadoras espontáneas cuyo entendimiento ayuda en efecto en tan gran medida al hombre en la consecución de sus objetivos. Apenas empezamos a entender cuán sutil es el sistema de comunicación en que se basa el funcionamiento de una sociedad industrial avanzada; un sistema de comunicaciones que llamamos el mercado y que resulta ser un mecanismo para el procesamiento de información dispersa más eficiente que cualquier otro mecanismo diseñado deliberadamente por el hombre."
"Para que el hombre no haga más mal que bien en sus esfuerzos por mejorar el orden social, deberá aprender que aquí, como en todos los demás campos donde prevalece la complejidad esencial organizada, no puede adquirir todo el conocimiento que permitirá el dominio de los acontecimientos."

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